Invictus, un buen ejemplo de coaching

Llevo tiempo con ganas de escribir sobre la diferencia de coaching y mentoring, creo que ha llegado el momento de hacerlo. La motivación para escribir sobre coaching y mentoring me ha llegado a raiz de ver ayer por la tarde la película Invictus, dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman (Nelson Mandela) y Matt Damon (François Pienaar, capitán de la selección de Sudafrica).

Un mentor ha de aconsejar y guiar a una persona para conseguir unos objetivos, a ser posible con una cierta seducción. Pero un buen coach ha de ser capaz de persuadir a la otra persona a través de métodos que provoquen una reflexión para que las personas encuentren el camino por si mismos.

Invictus

Para algunos Invictus es una gran película de comunicación política, pero para mi el principal mensaje que me transmite es el papel que hace Nelson Mandela como coach con Pienaar. Su objetivo principal en todo momento es tratar que el capitan de la selección encuentre la inspiración y lo que haces es provocar que él por si sólo lo logre a través de un camino que “Madiva” (apodo de Nelson Mandela) le guia. Luego el propio capitán hace el mismo trabajo de coach con los jugadores, lanzando mensajes en diferentes momentos donde lo que busca es la autoreflexión de los jugadores y que cada uno encuentre el camino de forma individual.

Invictus me ha gustado y refuerza el mensaje de que cada persona ha de buscar su fuerza interior y la confianza en si mismo como clave para poder aportar a un colectivo (o a una relación). También es interesante el mensaje de que la advsersidad o dificultad puede convertirse en un triunfo, un ejemplo más de que en los momentos dificiles (como el actual) la actitud y la aptitud son claves para crear.

El coaching es para mi una evolución de la psicología, pero sin tanto contenido terapéutico sino combinado con un mundo mucho más espiritual y con más descubrimiento personal. Considero que a dentro de la empresa y más en concreto en el mundo de los emprendedores, es necesario utilizar un coach tanto para entrenar ser un mejor líder y una mejor persona como para trabajar en equipo con tus personas de confianza dinámicas de grupo.

En resumen, a pesar de que Invictus es una película previsible, me gustó el buen ejemplo real de coaching ejercido entre un líder y otra persona. Por cierto,es interesante para finzali rleerse el poema de invictus (escrito por Wiliam Ernest en la epoca victoriana) pero me quedo con las dos últimas frases “soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma“.

Exitazo de taquilla de Ágora

El pasado viernes fuí a ver el estreno de Ágora, fue una amiga la que tenía información previa de la película y propuso ir a verla. Reconozco que no había investigado ni mirado el trailler de la misma, pero que estoy muy contento de haber ido a ver la película de Alejandro Amenábar.

Cartel de Ágora

Debo reconocer que Ágora es una de las mejores películas que he visto este año, y más teniendo en cuenta que “teoricamente” es una película española. Ya se que este comentario generará quejas, pero es que no estoy acostumbrado a ver cine español con tan buena filmación, inversión, decorados, etc… si hay películas con muy buen guión y/o actores pero con pocos recursos para la filmación.

Con respecto a la película poco puedo contar, sólo que recomiendo ir a verla, pero me quedo con la crítica que se hace a las guerras de religiones y sobre todo al cristianismo. Para confirmarlo es importante el dato que publican en varios medios que el Vaticano esta luchando para que la películo no llegue a los cines de Italia para darse cuenta que a veces las verdades molestan.

Ágora ha recaudado 5,2 millones de euros en el primer fin de semana, y lleva camino de batir todos los records de ingresos de una película producida en España, aunque filmada mayoritariamente en Malta. Por primera vez en mucho tiempo varios cines vendieron el 100% de las entradas para ver una película, algo que con la crisis que tienen los centros comerciales resulta agradable de oir.

Paolo Vasile, consejero delegado de Telecinco, ha sido el productor de la película con una inversión superior a los 50 millones de euros. Por cierto resulta curioso el comentario que ha dicho en El Mundo de hoy indicando que “las subvenciones son la mejor forma de acabar con el arte“, cuando hay mucho cine español que se financia principalmente con estas subvenciones.